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Participación política y equidad en República Dominicana

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En última instancia, la pobreza es la falta de titularidad de derechos, la negación de la ciudadanía” (Bárcena).

Bladimir Ramos

En ocasiones anteriores hemos dicho ya, que participación política tiene que ver con el involucramiento del ciudadano en los asuntos públicos con la finalidad de tener una incidencia en la elaboración del plan operativo diseñado por los funcionarios públicos. De manera, que una buena participación política se definirá en la medida en que el sector civil intervenga e influya en la conformación de la política gubernamental de su país.

En dicha participación de la ciudadanía en las tomas de decisiones estatales, normalmente se vela por los intereses de la colectividad, para concretizarlo, uno de los ejes esenciales para que las políticas públicas sean destinadas a la colectividad lo constituye la equidad, es decir, para que una nación sea democrática debe haber inclusión y para ello, necesariamente equidad, en todos los sectores esenciales de la sociedad.

Se habla de equidad para referirse a la situación en la que se le da a cada cual lo que merece y le corresponde, __una definición muy a la República de Platón, por cierto.__ Y en términos de justicia, equidad hace alusión a la imparcialidad que debe tener el Sistema Judicial a la hora de tratar un tema de justicia, son muchas las connotaciones que del término equidad se desprenden; tenemos además como equidad la acepción financiera, que hace referencia al término de aseguramiento de una justa distribución de requisas entre los miembros de una determinada sociedad, cosa que sabemos es un problema en nuestra Región. De tal manera, que una sociedad bajo el eslogan de justicia en igualdad de condiciones asegura el íntegro y pertinente trato para todo individuo, sin que razones de índoles étnicas, económicas, o de estatus social tenga importancia en ello.

La participación política, entendida esta como el involucramiento de la ciudadanía en las decisiones públicas siempre estará relacionada con la equidad, esto, debido a que el fin último de toda reivindicación comunitaria será el trato de la colectividad en igualdad de condiciones, entiéndase esto en el ámbito de los derechos económicos, sociales y culturales, ya que estos derechos fundamentales engloban todo el sector que hace o puede hacer fuerte a una nación en términos de derechos humanos, o en su defecto, lo puede hacer vulnerable si dichos derechos esenciales son quebrantados por las autoridades públicas o cualquier otra entidad física o jurídica.

Iniciemos hablando, y con esto presentando cómo los derechos económicos siempre y cuando sean defendidos por la sociedad civil guardan un fino vínculo con la participación política, que como hemos dicho ya, busca la equidad en todos los derechos, cito: El enfoque utilizado en este informe para estimar la pobreza consiste en clasificar a una persona como pobre cuando el ingreso de su hogar es inferior al valor de la línea de pobreza, o monto mínimo necesario que le permitiría satisfacer sus necesidades esenciales (CEPAL, Naciones Unidas, 2013)

Cuando se nos habla de que una persona se considera pobre cuando no cuenta con los recursos necesarios para satisfacer sus necesidades fundamentales, sabemos que se nos está hablando sobre el acceso básico que tenga un individuo a la salud, al agua potable, a la electricidad, al saneamiento sanitario y otras necesidades esenciales que definen en grado sumo, nuestro nivel de precariedad.

¿Están los funcionarios dedicando políticas públicas equitativamente para disminuir la carencia, la precariedad en que viven muchos sectores de la República Dominicana? Pareciera que a los funcionarios solo les interesara una parte de la sociedad porque sabemos que existen inmensidades de sectores que hoy en día no cuentan con un cableado de electricidad, que no cuentan con una fuente de agua potable para abastecerse, y que ni siquiera cuentan con un sistema cloacal.

Es el caso de la provincia Hermanas Mirabal, específicamente en el municipio de Tenares que es donde resido, hace unos años, nuestro pequeño municipio calificó para que le instalarán el sistema eléctrico con 24 horas de luz, cosa que ha estado funcionando muy bien, sin embargo, varios parajes y comunidades fueron excluidos de cierto beneficio porque no reunían los requisitos suficientes para que dicho proyecto fuera parte de las comunidades de más precariedades, esto bajo el argumento de que no contaban con las condiciones económicas suficientes para que dicho programa de 24 hora de luz llegará a las comunidades excluidas ¿es la equidad realmente aquello en donde se le da a cada cual lo que merece y le corresponde? ¿Quién determina lo que nos corresponde, quién decide lo que merecemos, a qué escala dejamos o debemos merecer un derecho que a costa de impuestos nos ganamos y luego vilmente se nos he arrebatado? ¿Las condiciones de estándares de comodidad solo son reservadas para los pudientes? ¿Qué hacen los Estados partes de los pactos internacionales para que todo el sector social sea parte beneficiario de las políticas públicas en pos de la colectividad?

Ante estas interrogantes, creo que nada hay más certero que lo que dice la CEPAL, en su edición 2013 “El nivel educativo guarda una estrecha relación con la pobreza. La incidencia de la pobreza alcanza sus valores más altos entre aquellas personas que no estudiaron más de tres años, y disminuye paulatinamente a medida que aumenta el número de años de estudio de la población. Las personas que estudiaron entre siete y nueve años presentan una tasa de pobreza similar al promedio”.

De igual forma pasa en Tenares con el agua potable, y con el sistema cloacal, la primera necesidad básica solo llega a algunos sectores, y la segunda, el sistema cloacal, ni siquiera existe, por lo que los tenarenses se han visto en la necesidad de crear hoyos sanitarios y en ellos depositar sus excrementos, lo que ha traído consigo multitudes de enfermedades: infecciones en las partes íntimas, virus, y otras debido a que cada hogar, tiene hoyos potables de donde se abastecen de agua , y como ha de saberse, el hoyo séptico filtra impurezas y provoca decenas de enfermedades.
Por otro lado, me gusta mucho la manera en que aborda Carmen Artigas, en su libro “Una mirada a la protección social desde los derechos humanos y otros contextos internacionales” los objetivos de desarrollo del Milenio y sientan las bases para un crecimiento impulsado por el sector privado, estos son:
“Igualdad entre los géneros: superación de los persistentes prejuicios basados en el género. Cabe mencionar el aumento del número de niñas que terminan la enseñanza primaria y que reciben instrucción secundaria; la protección de los derechos de propiedad de la mujer; la garantía del acceso a servicios de salud; la promoción del acceso igual a los mercados laborales; el ofrecimiento de oportunidades para una representación más amplia en los órganos normativos del gobierno y la protección de la mujer contra la violencia”.

De los indicadores mencionados, puedo dar testimonio de que en términos educativos estamos bien ya que el mayor porcentaje de la población estudiantil lo representan las mujeres, sin embargo, en cuanto al acceso al mercado laboral, nuestra sociedad aun no supera la idea machista de que hay trabajos en los que se necesita la fuerza y la autoridad de hombre, cuando sabemos ya, que no es así.

Así tenemos también el desarrollo rural que tiene que ver con el aumento de la producción de alimentos y de los ingresos. Y el Desarrollo urbano: que se refiere a la creación de empleos, mejoramiento de los barrios de tugurios y búsqueda de alternativas a la formación de nuevos barrios de tugurios.
De manera, que la relación entre participación política y equidad existe, pero solo en el sentir de la sociedad civil, en los intereses del espacio político es otra cosa.

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