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Un réquiem para Regino Camilo
Pedro Carreras Aguilera
Regino Camilo duerme en el olvido de su pueblo y en brazos de sus dioses. Aunque monseñor Antonio Camilo González fue el primer sacerdote de esa familia, lo cierto es que no fue él el primero en estudiar teología de dicha familia. Esa primacía le tocó a Regino Camilo. Sin embargo, no pudo ordenarse sacerdote. Para entonces aunque ya el vaticano permitía que se estudiara teología en el país, la ordenación se debía realizar en Roma, previo unos estudios exhaustivos de su descendencia del aspirante, especialmente sus padres.
El destino le jugó una mala partida a Regino Camilo, pues sucede que después de realizar sus estudios teológicos en el país, cuando se iba a investir de sacerdote para Roma, se descubrió que su padre Gil Camilo había participado en el pleito entre los Pantaleón y los Camilo, acaecido al final del siglo XIX, y como consecuencia de dicho pleito, Gil Camilo había matado a un hombre.
Para entonces un aspirante al sacerdocio no podía consagrarse si uno de sus progenitores había eliminado a una persona. De esa manera no solo quedó truncado el viaje de Regino Camilo a Roma, sino también que no pudo ordenarse párroco.
Regino Camilo, a partir de entonces dedicó por completo su vida a la educación y a cultivar la cristiandad. Como educador fue ejemplar. Como cristiano fue esplendente.
Siendo profesor en este municipio fundó en 1922, tres novenas religiosas: la novena de San Miguel, la Novena de la Virgen de la Altagracia y la Novena de la San Antonio.
De esas tres novenas a la que le dio más calor fue a la de San Antonio, tal vez influido porque la ermita de este municipio lleva el nombre de San Antonio de Padua.
Para 1926, Regino después de mucho esfuerzo logra la primera celebración de las Fiestas Patronales, Sana Antonio de Padua. En ella primó el canto, las veladas; rosarios y misas. Pero además, el baile y la coronación de la primera reina de las patronales de este municipio, que lo fue la señorita Pura García, hermana de Aníbal García, quien luego fuera síndico por más de una veintena de años.
La cabalgata desde las primeras fiestas patronales de Tenares siempre ha sido un acontecimiento muy gustado por sus gentes. Aquí se daba sitas jinetes de San Francisco de Macorís, de Pimentel, de Hostos y de otros pueblos. Venían en sus caballos a echar carreras con los jinetes de Tejares.
Existían en la región pocos caballos como el de Maromo Inoa, que casi siempre resultaba ser el ganador de cabalgata. Tanta algarabía producía el triunfo del caballo de Maromo Inoa, que cuenta el anecdotario popular, que cuando ese caballo resultaba ganado, una dama de este pueblo de tanta alegría se levantaba la falda, en señal de triunfo.
Invitamos al pueblo de Tenares, a los pueblos vecinos, a los tenarenses ausentes, a darle calor a estas Estas Fiestas Patronales que se llevarán a cabo del 4 al 15 de junio, del presente año; y que será la número 91. ¡Dios Bendiga a Tenares!