INTERNACIONALES

Cuba abre espacio al mercado privado con nuevas reformas económicas

Published

on

LA HABANA. – Cuba comenzó a convertir en normas concretas un paquete de 176 reformas económicas y sociales que abre nuevos espacios al sector privado, facilita la inversión de cubanos residentes en el exterior, amplía las posibilidades de participación extranjera y flexibiliza el acceso a tierras, en un giro que economistas consideran una señal de mayor apertura de la economía a mecanismos de mercado.

Las nuevas disposiciones permiten, entre otras medidas, la creación de empresas privadas con más de 100 trabajadores, la contratación directa de empleados por compañías extranjeras, la participación de cubanos residentes en el exterior en negocios privados y el usufructo de tierras por períodos prolongados.

El viceprimer ministro y titular de Comercio Exterior, Óscar Pérez-Oliva, afirmó que las medidas “podrían tener un impacto en la economía a corto plazo”, aunque advirtió que resulta difícil determinar su alcance debido a la presión externa que enfrenta la isla.

En la misma línea, el viceministro Carlos Luis Jorge Méndez aseguró que el proceso de reformas “va en serio” y que se trata de un proceso real.

Para el economista cubano Omar Everleny, las nuevas normas representan una confirmación de que “Cuba va hacia el mercado”, aunque considera que su aplicación estará condicionada por las sanciones estadounidenses y otros obstáculos que dificultan la llegada de capital.

Más espacio para las empresas privadas

Uno de los cambios más relevantes es la posibilidad de crear empresas privadas con más de 100 trabajadores, ampliando las figuras empresariales que comenzaron a desarrollarse en 2021 con las micro, pequeñas y medianas empresas (MIPYMES).

Las nuevas disposiciones también permiten que las compañías privadas desarrollen cadenas comerciales con presencia en diferentes puntos del país y establezcan asociaciones con capital extranjero.

Everleny considera que la posibilidad de atraer inversión foránea es fundamental para el proceso, aunque señala que las restricciones externas continúan siendo un factor que puede limitar su desarrollo.

Facilidades para empresas extranjeras y la diáspora

Las compañías internacionales podrán contratar directamente a sus trabajadores en Cuba, sin necesidad de recurrir a las tradicionales agencias estatales de contratación.

Las nuevas reglas también contemplan la posibilidad de otorgar bonificaciones vinculadas al desempeño mediante pagos en divisas.

Otro de los cambios busca atraer el capital de los cubanos residentes en el exterior. Estos podrán participar como socios en empresas privadas establecidas en la isla, al igual que los residentes permanentes extranjeros.

Everleny aseguró que existe interés entre miembros de la diáspora por invertir nuevamente en Cuba y señaló que durante un reciente viaje a Miami pudo comprobar el interés de capitales por regresar al mercado cubano.

El Estado amplía los plazos para el usufructo de tierras

Las reformas también modifican las condiciones para el uso de terrenos estatales.

Los bienes podrán ser entregados en usufructo por períodos de hasta 99 años, con posibilidad de renovación por un período similar.

En el caso de determinadas personas jurídicas, el Estado podrá conceder tierras en usufructo por tiempo indeterminado, aunque las condiciones específicas deberán quedar establecidas en los acuerdos suscritos con las autoridades.

Para Everleny, los plazos establecidos representan un período suficientemente extenso para estimular proyectos de inversión, aunque considera necesario observar cómo se aplicarán las nuevas disposiciones en la práctica.

Inspiración en China y Vietnam

El economista identifica elementos de los modelos aplicados en China y Vietnam, particularmente en la búsqueda de capital procedente de las comunidades de ciudadanos que viven en el extranjero.

Según su análisis, ambos países lograron incorporar capital de sus respectivas diásporas como parte de sus procesos de apertura económica.

Everleny considera que Cuba parte de una situación diferente, al contar con avances previos en áreas como educación y salud que, a su juicio, pueden representar una ventaja frente a los desafíos sociales que enfrentaron China y Vietnam durante sus respectivas transformaciones económicas.

Sanciones y sistema bancario, los principales obstáculos

Pese a los cambios normativos, el economista advierte que la apertura enfrenta importantes dificultades externas e internas.

Uno de los principales problemas, sostiene, son las sanciones estadounidenses, que pueden desalentar a empresas y bancos interesados en operar en Cuba por temor a convertirse en objeto de medidas punitivas.

También existen dificultades para importar productos hacia la isla, debido a que algunas compañías navieras evitan operaciones que puedan exponerlas a sanciones.

A esto se suma un asunto pendiente relacionado con las nacionalizaciones realizadas después del triunfo de la Revolución cubana en 1959.

Everleny considera que las reclamaciones de empresas afectadas por aquellas nacionalizaciones deberán ser atendidas si Cuba pretende atraer nuevamente determinados capitales extranjeros.

Pero entre los cambios que todavía espera ver plasmados en la legislación destaca especialmente la reforma del sistema bancario y la creación o fortalecimiento de casas de cambio.

Las próximas etapas de la reforma serán determinantes para comprobar si los cambios aprobados logran traducirse en nuevas inversiones, mayor actividad empresarial y un crecimiento sostenido de la participación privada en la economía cubana.

Click to comment

Calientes

Salir de la versión móvil